Sabiduría de Almas Viejas 7 por Rachna

Adentrándonos a este mes de festejos, diciembre, el último mes de este 2025.

Diciembre, del latín decem, que significa diez. Si, diez. Si, 5 + 5. Diciembre era el décimo mes del calendario romano. Marzo, del latín Martius, era el primer mes de dicho calendario, en honor a Marte. Este primer mes señalaba el inicio de la temporada de campañas militares y agrícolas.

Ya en muchos hogares brillan las lucecitas en los árboles de navidad.

Ring, ring.

Ring, a ding a ling. Suena mi celular y recibo la voz dulce de mi nieto, mi corazón late como chocolate.

Anuar – Nonna, ya terminamos de adornar el árbol de navidad. Muéstrame el tuyo.

Nonna – ¿Qué crees, mi Sunshine?  Este año, no voy a tener árbol.

Anuar – ¿Y qué vas a tener, Nonna?

Nonna – Ah, mi divino Anuar, una corona de adviento y una espiral hecha con conchitas de mar, rodeada de ramas de pino perenne. Voy también a adornar una rama, amore, siguiendo la tradición veracruzana. Te mando una foto en la semana.

Anuar – Si. Y sabes que ya llegó el Elfo a hacer travesuras?

Nonna – Si, que madrísimo-padrísimo -hay que alejarse del patriarcado-. Me vas platicando las travesuras que haga, ¿vale?

Anuar – ¡Vale!

Nos despedimos como de costumbre, con varios ‘te amo’. Me queda el corazón dichoso después de esas conversaciones.

Me siento tan satisfecha al saber que Anuar aprende eso de ser y hacer diferente cuando le platico mis andanzas. En mi última visita, me tocó explicarle el porque no me gustan los Labubus y el porque el tiene todo el derecho a que le gusten, faltaba más. Y no, no es por el dicho de algunos en redes, refiriéndose a los monitos como demoníacos. Tampoco me gustaron los Gremlins en la época en que eran un hit.

Momento de continuar con la lista de agradecimientos por lo vivido en este veinte veinticinco:

  • Poder jugar con mis nietos. Porque echar relajo con ellos es algo que me sale bien, nos divertimos y reímos como enanos. ¿Hay algo mejor que la risa de los nietos? Para mí, es lo más sublime. Es música celestial. En esa última visita a Monterrey a la que me referí anteriormente, jugamos a ser monstruos marinos en la alberca, fue muy divertido. Quiero recomendar el libro, que considero fue mi iniciación en la búsqueda de un camino espiritual, aunque es una novela. “La Profecía Celestina” de James Redfield llegó a mis manos en 1998, justo cuando necesitaba abrir la puerta a ese ser que vive en mi, que vive en ti, que vive en todos. Al que llamamos espíritu.

Comulgué de inmediato con lo que expone el autor, en referencia a los peques; la importancia de jugar con las niñas y niños, y volverse niña o niño con ellos. Porque es en ese juego que sus espíritus vuelan libres y es esencial para lograr un desarrollo afectivo-efectivo, la llave dorada que está siendo buscada en los lugares indebidos. Mucho escuché y sigo escuchando en las escuelas que se anuncian, con bombo y platillo, con sus programas de educación emocional sin sentido. Y como dice Alfonso Ruiz Soto, “La libertad de los sentidos da sentido a la libertad.”

  • Con esa libertad de los sentidos es que agradezco a las grandes maestras de astrología; Cora Negroni, Maresia Nefer, Millie Lay, y Úrsula Cosmic, con quienes aprendo hoy. Me entusiasma mirar el cielo e ir comprendiendo el mensaje de los astros. Desde mi niña interior que rezaba el Padre Nuestro, “así en la tierra como en el cielo.” Esta pequeña que vive en mi corazón, responde con absoluta dicha a dichas lecciones de vida. ¡Amo la astrología!

Gracias por leerme, por abrir tus sentidos a mis sentires.

Con agradecimiento,

Rachna

¿Conoces la tradicional ‘Rama Veracruzana’?

Gracias al Gobierno de México por esta página:

https://www.gob.mx/agricultura%7Cdgsiap/es/articulos/la-tradicion-navidena-de-la-rama

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