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Lunes de la Luna, veinte de octubre de 2025. Diwali
Desde mi espiritual SERpiente-SERpuente.
Me resulta fácil transportarme al 2002, y me parece que sería al miércoles 6 de noviembre de ese año, durante mi primer año en el camino espiritual adecuado para mí, en el centro de canto y meditación de Cuernavaca, Morelos.
A los ocho meses de haber llegado a este bendito lugar, es claro que me sentía como una pequeña empezando a aprender nuevas rutas. Así llegue a mi primer Diwali, y el wow, seguido por otro wow, acompañados por otros cuantos wow’s se apoderó de mi corazón. ¡Cuánta belleza!
Me invitaron a montar el altar a Lakshmi, la hermosa Diosa de la abundancia, la riqueza, y la belleza. Bella, bella, bella ella. La encargada de dirigir los esfuerzos para lograr ese objetivo es una mujer bella que habiendo vivido en la India, aprendió de primera mano acerca de estas tradiciones. El cuidado con el que manipulaba todos y cada uno de los elementos que formaban parte de este altar, llamó poderosamente mi atención. Ella lo notó, y me empezó a explicar el simbolismo de cada uno de los objetos: las finísimas sedas que fueron usadas a manera de mantel, o cubiertas de las mesas que alojaban el altar, las flores de algunos colores en especifico y la razón por la cual se eligen esos colores, las frutas dispuestas en platones de plata relucientemente limpias, monedas de oro brillantes, y las diyas de colores -lámparas de aceite o de ghee-, que son colocadas con precisión.
Diwali, la festividad de las luces.
Un festival con una duración de cinco días. Cinco en hindi se dice ‘pānch’, y lo traigo a colación porque la primera vez que escuche la palabra ‘panchāngam’ -calendario/almanaque- me sonó a pachanga. Desde niña se me da eso de comparar palabras conocidas en español con palabras en otros idiomas. Me encantan las similitudes. Cuando escuché esto de panchangam, dije: “Mira, los indios son también pachangueros.”
A partir de entonces, he integrado Diwali en mi ‘panchāngam’.
Diwali marca el inicio del año nuevo hindú. La fecha es variable y se fija a través del calendario lunar, la celebración puede darse en los meses de octubre o noviembre. Las casas son sometidas a una limpieza profunda, y de esa manera se preparan para la puja a Lakshmi. Las mesas se llenan de platillos deliciosos; las famosas samosas, pakoras, paneer tikka, biryani, y diversos curries. Dulces espléndidos; laddoos, gulab jamun, barfi, y halwa. Ya llegará el día en que me anime a cocinar alguna de estas delicias.
Honrando a mi cuádruple india -otomí gracias a mi abuela materna, mixteca gracias a mi abuela paterna, totonaca adoptada por mis tres corazones, y también adoptada en el pequeño pueblito de Ganeshpuri, en India- celebro Diwali hoy.
Anécdota Anecdótica: Tuvimos que mudarnos de la bella y enorme casona donde se encontraba el centro de canto y meditación en Cuernavaca, debido a que la propietaria había vendido ese formidable lugar. La generosidad de una meditadora nos abrió la puerta en una casa para establecer la sede. Esta casa estaba dentro de un fraccionamiento, calle cerrada con vigilancia, tan comunes en México. Un día antes de la inauguración, preparamos con el cuidado conocido el lugar. Recuerdo que estaba arreglando los floreros para Lakshmi, cuya imagen se colocó a la entrada de la sede, cuando escuché que llamaban a la puerta. Fui a abrir con tres rosas blancas en la mano, la persona en la puerta abrió los ojos tamaño plato y se presentó como el vecino de enfrente. Lo invité a pasar y se negó, solo quería saber porqué había tanto movimiento en la casa. En ese momento, una de las personas del comité directivo ya se estaba presentando con el vecino, diciendo que somos un grupo de meditadores, la sorpresa del hombre fue mayor, y se apresuró a despedirse. Se me ocurrió regalarle una de las rosas blancas que tenía en la mano, como un gesto cordial, se fue corriendo. No pudimos quedarnos en la linda casa más de un mes, el comité de vecinos nos clasificó como muy ‘raros’.
Y nos mudamos otra vez, con dicha, sabiendo que llegaríamos al lugar indicado. ¡Gracias Lakshmi!
Te deseo un gran inicio,
Rachna – una mexicana que fruta vendía, en otra vida. En esta, celebra Diwali.