La espiritual SERpiente 2 por Rachna

¿La espiritual SERpuente?

Kundalini=Quetzalcóatl=Kukulkán

Dharma Artha Moksha Kama

Uniendo distancias con la SERpiente, ¿es esto SERpuente?

Deseando que estés disfrutando este puente patrio y que este Día de la Independencia lo estés celebrando con algún platillo mexicano -algunos comen chiles en nogada. Francamente, no les he encontrado lo sensacional. Pueque otro día lo haga. Prefiero mil veces mole poblano o oaxaqueño, yum, ¡qué delicia!- Una querida amiga maestra algo burlona -por eso nos llevamos bien- dice, “Te deseo que celebres vestida o vestido de mexicana o mexicano, whatever that means!” Yo solamente me pongo una chalina verde, blanco, y rojo, blusa de algodón blanca, y unos jeans que van con mis genes -intenté hacer el pun del comercial tan controvertido de American Eagle y no me sale porque se necesita la pronunciación de jeans y /jeenz/ en inglés-.

En preparación para el retiro que me regalé y que tendrá lugar en Tulum, al que salgo este jueves desde el aeropuerto de Toluca -juro que me asomé a ver los vuelos directos a ese paraíso terrenal de los mayas y que salen desde el AIFA, pero por cuestión de $$$, no me convenía- estoy empacando la música que en este mes se ha hecho presente, y que resulta no ser música mexicana. ¡Qué le voy a hacer! En mi lista:

  • September Morn, en la voz de Neil Diamond. “Stay for just a while…”
  • September, en las voces de Earth, Wind, and Fire. Con el recuerdo de haberlos escuchado en playa Mamitas, noviembre de 2013. Playa del Carmen. Wuorales, y les abrió el concierto el excelso Celso Piña.
  • Permiso de Volar, en la voz de Alejandro Lerner. Awe! Integrando a la adolescente apasionada en mí. Esta rolita y la que sigue, las usé en una ceremonia de pasaje con uno de mis grupos de quinto grado.
  • Me Dijeron, también Alejandro Lerner. Porque a mí también me dijeron que podía ser original… sí era igual a los demás, y me pidieron que me compre un método para rezar… que no me funciona, BTW.

Ta gueno puesn, también voy a empacar alguna rola de la querida Natalia Lafourcade -a quien algún día le di la bienvenida en el hotel donde trabajé en Tulum, que pisciana tan chula-, para que haya alguien de Mexicalpan de las Tunas. Y sigo hablando de mi verdad interior, mi SERpiente, mi SER espiritual, con la música de mis abuelos. Asegún mi primo, Chat GPT -no te sorprendas, ya bautizaron a una peque en Colombia y así se llama, en español, eso sí. Chat Yi Pi Ti le pusieron en una pila de bautismo-, “La música sirve para alabar, adorar, y glorificar a la divinidad, creando un ambiente de reverencia y unidad espiritual”. Dice que puede abrir portales espirituales y estimular el alma a través de sus vibraciones. ¡Viva la música!

El primer día que visité el Áshram de mi camino espiritual en la CDMX, escuché un canto, y mi espíritu me señaló claramente que ya había llegado a mi morada, confirmando lo que sentí cuando vi la foto de mi maestra espiritual en el vestíbulo de ese sagrado lugar. En ese momento, la mujer más bella de este universo universal para mí. Hoy, la mujer más bella y más sexy de este universo universal y de otros universos. Si, leíste bien, sexy. Esta percepción fue escuchada por uno de los monjes queridos en mi camino espiritual. “Swami ji -querido monje-, vengo regresando de una visita a la más hermosa, acompañando a una familia. Y la vi sexy, vieras Swami ji que sexy se ve con el pelo suelto, que se mueve en sincronía con sus manos cuando habla” le dije. Con su enorme sonrisa y su acento ‘puelto liqueño’ -ay, como te extraño Swami jito bonito-me respondió “Qué dicha, ahora ya puedes ver lo sexy en ti.” Y se fue.

En estos veintitrés años explorando mi SERpiente, he recibido grandes lecciones de esa granDIOSA mujer que me guía. Su mensaje, escuchado en el primer intensivo de meditación en el que participé “Todo lo que ves en mí, está dentro de ti”, se ha hecho presente en algunas ocasiones. Sigo caminando, explorando, descubriendo porque la mera verdad, toVadia me faltan unas mil cualidades que veo en ella, y que no encuentro en mí. Sigo y seguiré; danzando, practicando hatha yoga, cantando, meditando, y expresando mi agradecimiento. Todos los días.

Entiendo que en la actualidad, existen varios mensajeros de la ‘espiritualidad new age’. Algunos ‘iluminados’ que con sus métodos fáciles, de costos exorbitantes, han logrado que una palabra como Gurú sea usada hasta para expertos en moda. De la moda, lo que te acomoda. Esta palabra viene del sánscrito y significa Gu=oscuridad o ignorancia + Ru=removedor, por tanto Gurú es aquella guía que te lleva a remover la ignorancia o la oscuridad. No te puedo decir que es un camino fácil, en mi experiencia. Puede ser que para ti lo sea, todo depende de la cantidad de ‘cochambre’ -término que utiliza un querido terapeuta- que tenga tu estufa. A pesar de las dificultades, de mil amores, lo volvería a elegir.

Un caminito entre el bosque, tenía que atravesar para ir de un edificio a otro en mi lugar sagrado de South Fallsburg, en el estado de Nueva York. Es un hábitat de osos -¡qué oso!-, animales a los que les tengo miedo. Hay varios puntos en el camino donde puedes encontrar una campana, y en algunos existen teléfonos para comunicarte con los vigilantes dentro de la propiedad. Las campanas se usan para advertir a los osos que vas pasando por allí, y en caso de que los vieras cerca y que no se alejan a pesar del sonido estruendoso de la campana, un solo botón en el teléfono alerta al cuerpo de seguridad. Al llegar al Áshram, recibes un documento con algunos tips con respecto a los osos, y a los venados —deers, Oh dear deer— que pueden resultar peligrosos por las garrapatas que los acompañan siempre, ya que al ser humano le causan una enfermedad que puede ser mortal -la enfermedad de lyme-. En mi experiencia, usando ese camino por lo menos dos veces a la semana, nunca tuve un ‘encuentro cercano del cuarto tipo’ con los ositos. Y en los dos años que anduve por allá, solo mi roomie -una eslovena muy, muy, muy blanca- que en una ocasión llegó a la habitación casi transparente, después de haberse encontrado un osito lindo en la entrada del edificio. Siguió las instrucciones que recibimos “No corras, no les des la espalda, y nunca -jamásmente- los mires a los ojos. Evalúa la situación, repite el mantra y camina cuidadosamente -de reversa mami- para alejarte del oso.” No tuvo necesidad de llegar a la segunda parte de las instrucciones, pudo entrar al edificio sin problema. En cuanto abrió la puerta de la habitación y la vi a punto del desmayo, la auxilié y llamamos a Vigilancia para avisar que un oso estaba cerca del edificio. Le di ‘pan pa’l susto’, siendo ella europea de oriente, siempre guardaba pan negro en el pequeño refrigerador que teníamos.

Con todos los osos y venaditos, sigo en el camino.

Y sigo preparándome para el siguiente eclipse el 21 de septiembre, que pasaré en Tulum, viendo él ir y venir del océano.

See you later, meditator.

In a while, with a smile.

Rachna -una mexicana que fruta vendía, en otra vida. En esta, hizo de la playa su mejor templo.

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