La espiritual serpiente por Rachna

Kundalini=Quetzalcóatl=Kukulkán

Gracias eclipse lunar en piscis, del pasado domingo 7 de septiembre. Muy agradecida, muy agradecida, muy agradecida, como decía Don Pedro Vargas.

En este año chino de serpiente de madera, honro al ser serpiente en mí. Y al hacerlo, me atrevo -con gran atrevimiento- a hablar de la esfera espiritual en mí. Warning-Advertencia: En caso de que este sea un tema del que no estás dispuesto a leer, puedes llegar hasta aquí.

Baba Muktananda, mi querido Baba que me sonríe cuando estoy haciendo las posturas del guerrero cada mañana, en mi rutina de Vinyasa Yoga, repetía con esa misma luminosa sonrisa: “India y México, son lo mismo”. Y sí, es que somos muy parecidos. Caminando en las callecitas polvorosas de Ganeshpuri, lugar sagrado para mí, dónde está el Áshram madre de mi camino espiritual, mi corazón dio de saltos cuando una india –No, no estoy denostando. No, no estoy usando el gentilicio para discriminar. ADMIRO a los indios, de India y de México– me gritó en la calle, en perfecto español “Hermana”. Y pues me sentí adoptada por ella. Igualito como me sentí en la zona arqueológica de Cempoala en Veracruz cuando Raúl, historiador y guía en el lugar, vio mi fascinación al conocer el significado de totonaca (tres corazones) y me dijo que me nombraba ‘totonaca honoraria’ -No te equivoques, si que soy bien naca, and I like it!-. Tons, soy doble india.

Conectó con una charla después de un almuerzo en mi otro lugar sagrado en las montañas Catskills, en el estado de Nueva York. Ashesha, un australiano casado con una mexicana que vive en Malinalco, Estado de México, hablaba de una serpiente bajo la tierra, cuyo cuerpo se encuentra entre India y México, conectándonos. No recuerdo exactamente si la cabeza de la serpiente está en India, aunque sé que lo mencionó. Tampoco recuerdo las escrituras donde él lo leyó, y sé que resueno con ese son. Kundalini=Quetzalcóatl=Kukulkán, a continuación este siento-pienso que escribí y que forma parte del poemario “Lun@zul”.

Kundalini

Desciendes como una cascada de luz

que invade la apertura del ser Shiva.

Asciendes ondulando tu energía

como dueña y señora de cada célula.

Triunfante con penacho y cascabeles

Kukulkán honrada, en maya te llaman.

Musical, con cada vibración en tu descenso

armónico, Quetzalcóatl, los guerreros te proclaman.

Kundalini, una sola

Diosa, reverenda señora, energía y esencia;

Dharma, Artha, Moksha, Kama.

Uniendo las distancias.

Uniendo distancias descubrí un poema de Emily Dickinson, una de mis poetas favoritas. Escuché hace poco que le había disgustado terriblemente a Emily el que Thomas Wentworth Higginson, quien publicó la obra de esa granDIOSA poeta, fue quien le dio nombre al poema, y se atrevió también a añadirle una coma.

The Snake
by
Emily Dickinson

A narrow fellow in the grass
Occasionally rides;
You may have met him,–did you not,
His notice sudden is.
The grass divides as with a comb,
A spotted shaft is seen;
And then it closes at your feet
And opens further on.
He likes a boggy acre,
A floor too cool for corn.
Yet when a child, and barefoot,
I more than once at morn,
Have passed, I thought, a whip-lash
Unbraiding in the sun,–
When, stooping to secure it,
It wrinkled, and was gone.
Several of nature’s people
I know, and they know me;
I feel for them a transport
Of cordiality;
But never met this fellow,
Attended or alone,
Without a tighter breathing,
And zero at the bone.

—Uniendo distancias. Me disgusta traducir poesía. En la aRdolescencia me enamoré de la poesía de Pablo Neruda y entrados mis 33, alguien me regaló una antología con sus poemas, traducidos al inglés. El trabajo del traductor me pareció muy bueno, y me imaginé lo difícil que le pudo haber resultado traducir a alguien como Neruda. Se que es un asunto al que voy a llegar dentro de poco -bendita intuición-, ya llegaré y veré cómo librarme del disgusto. Me han dicho clasista, racista, hablando desde mi privilegio al haber aprendido inglés, y puede ser, ya hare introspección.—

Un camino de hierba
lo llevó hasta allí.

Pero el camino ya no estaba.

Una criatura esbelta
se deslizó,
se deslizó,
y desapareció –

Mientras yo miraba con la vista
desorbitada,
o sin ver nada.
— una gota de rociado:

—Uniendo distancias. Esta es la traducción que encontré en el universo WWW, aunque me parece que está incompleta. It is what it is. Es lo que hay.

—Uniendo distancias. Vuelo hasta el bosque de la China hoy. Porque en un bosque de la China, la chinita se perdió y como yo andaba perdida, pos nos encontramos las dos.

—Uniendo distancias. Es mi propósito en el temazcal, desde mi corazón indio de la India y totonaca… Y chino japonés, y estadounidense y … Aspetta, tengo que decir e italiano. Mamma Mia!

—Uniendo distancias,

Rachna – A la víbora, víbora de la mar, por aquí pueden pasar. Los de adelante corren mucho, y los de atrás se quedarán. Una mexicana que fruta vendía, ciruela, chabacano, melón o sandía. Verbena, verbena…

Se me antoja una verbena en el sur de España; Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba, Cádiz… ¡Qué antojo!

A las fiestas patrias en este 16 de septiembre, me uno con mi serpiente. No la del escudo, siendo devorada por un águila. Y no tiene nada que ver con ignorar la naturaleza. Naturalmente, las águilas son los predadores de las serpientes. Voy con mi Kundalini. Ayer en la noche, grité “Viva México”, y fue un grito de rabia, harta hasta el hartazgo de la falta de seguridad en mi hermoso país del maíz.

Dharma, Artha, Moksha, Kama=deber moral, prosperidad y riqueza material, liberación espiritual, placer y deseo.

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