El Camino del Chamán por Rachna

El Camino del Chamán

Me está gustando mucho esto de entrevistar seres con los que resueno, y
compartir sus andanzas.
El jueves 21 de agosto, me dirigí al lugar sagrado donde el temazcal Yauhtli
está. Mi intención: entrevistar a Eric Herrera, guardián de Yauhtli, para indagar
acerca de su llamado a esta noble ‘profesión’ que es el temazcal.
—¿Qué te trajo a este rumbo, Yecapixtleño, a sembrar a Yauhtli, Eric? “Llegué
a realizar un trabajo interior trascendente. Compartir y difundir la medicina
sagrada del temazcal siendo, como guardián, la ayuda para sostener la
energía del círculo.” Eric mencionó también el trabajo del ego, que siempre
está presente para asentarnos en la humildad del Ser trascendente, en este
lugar tan poderoso, el rumbo de los volcanes. Compartió conmigo el que
Yauhtli fue sembrado en campo santo, ya que algunos animales que él ha
tenido, han sido enterrados en esa tierrita.
Me subraya la importancia de su visión con respecto a atlachinoli, la fusión de
agua y fuego, el concepto nahuatl de ‘agua quemada’ o ‘agua que se quema’,
simbolizando la guerra y el sacrificio, la dualidad de los opuestos. Es un
difrasismo que representa la unión de elementos físicamente opuestos, que
simbolizan la dualidad creadora y la vida misma. Es así como Eric comparte la
medicina del temazcal, desde el aprendizaje de su propio ser.
Su misión, que refrenda con una intencion fuerte y clara en cada viaje dentro
del temazcal es ser el medio para acelerar el proceso de evolución espiritual.
En total congruencia con su visión-misión, es como he experimentado el
trabajo de Eric cuando he participado en la medicina de Yauhtli. Desde la
primera vez que estuve allí, percibí la energía profundamente sanadora de
Eric, a quien agradezco de corazón el ofrecerse así, con todo su ser.
Generoso, este sanador con sol en cáncer, me regaló una sesión terapéutica
con cuencos. Ya había escuchado que ha estado ofreciendo su Ser Shiva a
través de este viaje sonoro. Me platicó que fue justamente al finalizar un
temazcal, no en Yauhtli, sino en el de su hermana-abuela Tukari, que uno de
los participantes se acercó a regalarle un cuenco, indicando que Martha, la
mamá de Eric podría beneficiarse mucho de esta otra medicina. Autodidacta
como es, empezó a adentrarse a esta sabiduría, y hoy día, ya está listo para
compartirla. Me dice que para él, los cuencos representan lo femenino, y el
gran Gong que está a su cargo, representa lo masculino, ofreciendo pulsos
binaurales, para resonar y sanar.
Está era para mí la vez primera de realizar ese viaje. Soltando y confiando, mi
espíritu en pranam dispuesta a resonar. Sentí pasar unos cinco minutos, que
en realidad debo multiplicar por nueve, abrí los ojos con curiosidad cuando
Eric se dirigió al Gong, para volver a cerrarlos a la primer vibración de ese
increíble instrumento…
Me llevó directamente al fondo del mar, y sí, fui sirena nadando entre
morenas, peces rape y víbora, un anoplagaster y varias estrellas marinas. Allí
me quería quedar, es mi hogar.


Para terminar, Eric puso un cuenco en Anahata, el chakra del corazón, y como
me es usual, mi primer impulso es cerrarlo -si, soy experta cerradora del
corazón-, resistí el impulso y recurrí al instinto y a la intuición para mantenerlo
abierto. Gran momento.
Salí de alli caminando en estas mágicas tierras morelenses con el alma
reparada. El espíritu volando como águila. Gracias eternas, Eric.
Si resuenas con el temazcal Yauhtli, o con la terapia de los cuencos, te dejo el
celular de Eric – 561 846 94 14 -. Tendrás una muy sanadora experiencia.
Con amor,
Rachna -una mexicana que fruta vendía, en otra vida.

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