¡ Ir al Directorio de Servicios Integrales !

En mis tiempos de gis y borrador, acompañando seres small and big a adquirir un segundo idioma, el de Shakespeare, planeaba cuidadosamente. Primero un ciclo escolar completo, planeación que llevaba a cabo en agosto, antes de empezar clases. Después, la planeación de las primeras dos semanas, que incluye un ajuste de acuerdo a los exámenes de diagnóstico.
De allí pal real, cada semana religiosamente, el plan era entregado a la coordinadora para su revisión. Me gusta hacer planes. Las tres clases que planeé para obtener mi título como maestra de inglés, se llevaron un reconocimiento del instituto donde estudié. Y como algunas experiencias valiosas, la idea surgió mientras dormía, desperté un día a las 3 de la mañana y me dispuse a escribir todo lo que el sueño me reveló.
En el salón de clases aprendí a desapegarme de los planes. En más de cien ocasiones, lo que había planeado para el día no tenía fluidez por lo que estaba sucediendo, y a sacar de la manga otra actividad, otro ejercicio, otro juego. Apego y desapego. ¿Es cómo bailar un vals con otra persona? Te alejas, te acercas, das vueltas, tres piruetas y voila.
Después de llorar unos días por tener que aplazar mi mudanza a la hermana República de Yucatán, aquí estoy. Planeando de nuevo, con una valiosa lección: fijarme muy bien en el terreno donde se pueda construir una pequeña choza maya y sembrar el temazcal. Eso es lo que deseo para mis últimos años de danzar en este plano existencial. Cerca de la playa, a unos cuantos minutos en bicicleta, porque eso de andar en bici al nivel del mar, es una de mis actividades favoritas, y ahora necesarias para vivir saludablemente. Mientras tanto, seis meses más descubriendo porque me llaman tanto la atención el maizal que me rodea en Yecapixtla, reino de la cecina. ¿Es qué fui campesina en otra vida? Me emociona tanto ver los campos verdes, llenitos de maíz con su corona dorada. Aquí hay sorgo también, y es otro cultivo que me emociona ver. En alguna ocasión, viviendo en Campagnano di Roma, Italia, pasar por los viñedos y ver las pequeñas uvas cuando se asomaban, me llenaba el corazón. ¿Será? ¿Fui campesina? Quemocion.
Sì es que te llama la atención indagar acerca de vidas pasadas, que es un tema interesante y resulta controvertido, te recomiendo leer el libro de Brian Weiss, “Muchas vidas, muchos maestros.” o “El Plan de tu Alma”, de Robert Swchartz.
Planeando reducir mi closet en un 50%,
Rachna – una mexicana que fruta vendía, en mi país del maíz. Ahora, danzando con unas sandalias rojas de las que no me puedo desapegar.